Glen Close bajo el Amboto

GLEN CLOSE bajo el Amboto, en la impresionante, magnífica (hemos tenido la oportunidad de verla por dentro) Casa Rural GOIKOMAIA, ubicada en Atxondo y propiedad de nuestro gran amigo y cliente Mikel Elgezabal.
Cosas del Festival de Cine de Donosti, y muestra de que algunas estrellas tienen criterio y saben elegir. Y es que pocos planes se nos antojan más placenteros y gratificantes que comer en el Etxebarri (el mejor asador del mundo, dicen los especialistas) y alojarte en Goikomaia, que es lo que hizo Glen Close ayer para partir hoy al festival donostiarra, donde presentará su nuevo film “The Wife” (La buena esposa), protagonizada por Glenn Close y Jonathan Pryce y que clausurará la 65 edición del Festival Internacional de Cine de San Sebastián. “Accesible y cercana”, nos ha dicho Mikel que vio a esta gran diva del cine.
La próxima vez nos la traes a La Estación de Neguri, no hemos podido evitar decirle.

Esperanza, la palabra clave del momento.

Esperanza, la palabra clave del momento. Y no porque es lo único que nos queda ante el cansino y aparentemente irresoluble problema catalán, ante la penosa crisis de los refugiados o las catástrofes naturales que siempre se ceban en los más pobres, ante el cruel terrorismo islamista o la imparable violencia machista, ante el cataclismo diario causado por la estupidez de Trump y por la incompetencia de los políticos del país y de fuera, ante los alquileres imposibles y los sueldos miserables que les ha tocado sufrir a los jóvenes… Tampoco es porque “Esperanza” es el elocuente título del primer disco de RICARDO LEZÓN (líder de los maravillosos Mcenroe getxotarras), sino porque la existencia de jóvenes artistas como el propio Ricardo y como MARIA ARNAL i MARCEL BAGÉS parece querer indicar que aún queda esperanza en, al menos, un mundo en el que la sensibilidad, la empatía, la el inconformismo y la poesía tengan su espacio.

La letra de la canción de MARIA ARNAL i MARCEL BAGÉS incluida en el mensaje que comparto es más reivindicativa y aferrada a la actualidad; esta es más romántica, pero ambas son estupendas. “Tú que vienes a rondarme”. Esperanza, sí.

Donde va a acabar todo esto….

Dónde va a acabar todo esto. Cansancio, tedio, asqueo. Por si la saturación pretérita no fuera suficiente castigo, el conflicto catalán ha rescatado y nos ha hecho rememorar las palabras de mil duros, las proclamas grandilocuentes, el maniqueísmo, el cinismo calculador, las sobreactuaciones desvergonzadas, la demagogia clientelista, el reduccionismo pasto perfecto para simples y asimilados, las infantiles utopías, los interesados y falaces mitos, las manipuladas tradiciones, las trágicas revoluciones… Todo es interés, casi todo es mentira. Lunes, acaba un verano que no quiso comenzar, y llueve.

Vivimos tiempos difíciles, sí; bien oscuros. Pero también con poca luz (sustitúyase, en su caso, por lucidez -que parece venir de luz-) e incluso presagio de tormenta pueden conseguirse resultados apreciables. Mantengamos, pues, la esperanza.
Bajando a la playa de Azkorri, una noche de este verano.

banda sonora: la dulce melancolía hipnotizante -pero compasiva con el afectado- de los neoyorkinos WIDOWSPEAK; acaban de publicar su cuarto disco grande, “Expect the Best”; nos recuerdan a los Mazzy Star de la diosa de la tristeza Hope Sandoval y a los más actuales Beach House y Cigarrettes After Sex. Music sensual, hermosa y con un punto misterioso/inquietante. En fin, como nos gustaría que fuera la gente, las situaciones, la propia vida. Lunes oscurito, sí.


Y otra mas

Solidaridad con Barcelona y Cambrils

QUÉ HACER, más que lamentar lo ocurrido en Barcelona y Cambrils, mostrar nuestra solidaridad y manifestar nuestro dolor a las familias de los afectados y exigir a las autoridades españolas y del resto del planeta que se haga todo lo posible, a todos -y digo todos- los niveles, para ir acabando con esta pesadilla del yihadismo terrorista.
Problema este complejo donde los haya, en el que la eficacia policial, la colaboración política y de información a nivel internacional, y tender puentes amistosos y de mutua conveniencia con el mundo musulmán no ya moderado sino simplemente no yihadista se nos antojan imprescindibles. Es un problema de todos, cualquier día pasa aquí o nos pasa a nosotros en cualquier ciudad del mundo.

Había que decirlo; dicho queda y sigamos.

 

Imágenes para el alejamiento de Portugal

Para ir superando el síndrome de abstinencia causado por el alejamiento forzoso de las bellísimas -y en ciertos casos, casi salvajes y solitarias- costas del sur portugués menos turistizado, no está mal la puesta de sol que nos regaló ayer Ereaga, ya en el pueblo.
Se nos ocurre que para una foto tan, ejem, acaramelada puede ir bien esta canción (una vez nos ponemos melosos, venga una sobredosis): Ray Lamontagne y Damien Rice, bordando una mítica de The Bee Gees:

Metereólogos y pronósticos

Por no CISCARNOS EN LOS METEOROLOGOS QUE HACEN EL PRONÓSTICO DEL TIEMPO, que seguro que sin querer pero, una y otra vez y llevamos años así, con sus predicciones siempre peores de lo que después ocurre en realidad nos arruinan los pocos días de playa que nos concede este tiempo de m. del paisito, hablemos una vez más de music.

Es que, ya, jode la cosa. Hoy, por ejemplo, hemos tenido un día de playa precioso en Getxo, que nos ha movido a dar al mediodía un delicioso paseo de dos horas por Ereaga, Puerto Viejo, el Faro…, hemos sudado la gota gorda, había solazo con alguna nube, brisa agradable y buen calorcito; eso sí, no había casi nadie en la playa, normal, todo el mundo se ha quedado en casa, cómo no, si estaba anunciado nuboso, fresco, y lluvias ocasionales, ¡acierto total, oye!; y lo de la alerta de galerna del pasado lunes sería de risa si no hubiera rozado el delito: hizo uno de los más calurosos y mejores días de playa del verano, toda la jornada, enterita. ¿Cuánta gente de Bilbao, por ejemplo, pudiendo disfrutar con su family de un fantástico día de playa se quedó en casa consumida por el calorazo, por miedo a la tormenta que se anunció -alerta amarilla desde las tres de la tarde- y que una vez más, no hubo?

Lo dicho, son las seis y media de la tarde, y ya lo hemos decidido, cogemos la toalla y nos vamos a la playa. No es que creamos que los meteorólogos son unos incapaces; nos inclinamos más a pensar que simplemente son unos puretas, miedicas que temen pronosticar buen tiempo y que luego haga malo y la gente a la que han chafado el día de playa les critique; no puede ser casualidad que cuando hay días de tiempo dudoso, el que al final acaba haciendo, y ocurre prácticamente siempre, es mejor que el pronosticado. Y, ojo, que lo decimos con conocimiento de causa, lo tenemos todo bien anotadito y nos fijamos mucho en los pronósticos, nos va la economía de tu local favorito en ello.

Os dejamos con BIG THIEF, y nos vamos a Ereaga a darnos un bañito, que no habrá nadie. ¿Habrán ido hoy los meteorólogos a la playa o se habrán quedado en casa, haciendo caso -como ha hecho todo el mundo- a sus una vez más equivocados pronósticos? ¿O quizá no les gusta la playa? Porque hay miles de personas a las que les encanta y que hoy no han ido porque se han fiado del pronóstico del tiempo. Y es que no había lugar para la duda: el icono utilizado para hoy -y venía pronosticado desde hace varios días- era cielo nublado y con lluvias débiles ocasionales. Pues eso, que han dado en la diana: ha habido mucho más sol que nubes, temperaturas entre los 22 y los 25 grados a la sombra -o sea, un día si no de 10 sí más que aceptable para la playa-, y, por supuesto, no hemos visto una gota de lluvia.

Hasta pronto, querida Portugal

Vídeo de despedida (playa desierta -solo existe en marea baja- en ALJEZUR, en el Algarve portugués) de nuestro viaje de vacaciones de este año; nos vemos en La Estación de Neguri, que hoy inauguramos EXPOSICIÓN, preciosos óleos del pintor local IMANOL BASURTO, que solo ha hecho una exposición antes de esta, pese a la enorme calidad de sus cuadros; en pleno agosto, sí, y nosotros montando eventos culturales; qué le vamos a hacer, somos peculiares.
Hasta dentro de unos (pocos) meses, querida PORTUGAL. Cada vez que vamos (y lo de los últimos años está siendo monocultivo, je), nos impresionas más.
Eso sí, nadie nos quita que llegamos nosotros, ayer, y cambia el tiempo, je. Tres días de playa seguiditos tras una semana de lluvia y nubes, increíble. El verano vasco. Nos vemos este finde en la arena, en las terrazas del pueblo o en La Estación (a las fiestas locales no acostumbramos ir), tú eliges.
Eso sí, disfruta del verano, por favor. Que dura poco, unos días sueltos.

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Sábado melancólico y triste..

Sábado de verano impropio, lluvioso, nublado, fresco… y melancólico y triste. En fin, que absolutamente propicio para que los recuerdos nos invadan, para que nos impongamos la dura tarea de ir superando que -han pasado ya casi seis días- murió MANOLO LEZÓN, de que nos ha dejado para siempre un amigo de los que no se olvidan nunca, se llevan tan dentro que es imposible sacarlos de ahí, además de que nadie quiere hacerlo: la vida fue mejor con él y seguirá siendo mejor recordándolo.

“Cierra tus ojos
que voy a estar aquí esta mañana
Cierra los ojos
que voy a estar aquí por un tiempo”

Hoy es un día muy triste, nos ha dejado Manolo Lezón.

HOY ES UN DÍA MUY TRISTE, NOS HA DEJADO MANOLO LEZÓN.
También es mi cumpleaños, y no puedo menos que daros las gracias a todos los que os habéis acordado de felicitarme, pero es también un día muy triste, de los más tristes que recuerdo, porque nos ha dejado MANOLO LEZÓN, padre de Ricardo Lezón, uno de los cantautores rock de referencia de nuestro país, tanto al frente de Mcenroe o Viento Smith como en su recién iniciada carrera en solitario, y como sabéis, gran amigo personal no solo mío sino también de muchos de vosotros.

Porque al igual que su hijo Ricardo, Manolo Lezón, -probablemente eso también se herede-, tenía ese talento humano, esa autenticidad, esa cercanía emocional, esa humildad elegante, ese trato sincero cargado de lúcida y sonriente ironía pero siempre educado, respetuoso y amable tan poco común, tan infrecuente y que tanto les caracteriza y distingue a ambos.

Hoy es un día triste, Manolo ha fallecido esta pasada noche de domingo; sabíamos que esto iba a ocurrir, era inevitable porque su enfermedad era irreversible y letal pero nunca nos resignamos a aceptarlo porque él siempre salía adelante tras cada crisis y porque acababa prevaleciendo en nuestro interior el espíritu romántico de pensar que personas tan excepcionales como Manolo Lezón, que reparten felicidad, sonrisas y dicha en estado puro a quienes tienen la inmensa fortuna, el privilegio divino de ganarse su aprecio y su amistad, nunca van a desaparecer, por pura justicia vital, porque las necesitamos tanto, porque las queremos tanto que se nos hace imposible, inviable una cotidianeidad sin su luminosa e irremplazable presencia.

Pero ha ocurrido, nunca más volveremos a ver a Manolo Lezón en La Estación de Neguri, que jamás volverá a ser lo que fue durante estos últimos años cuando llenaba el local con su sola presencia, cada día, cada tarde…

A buen seguro (tenemos que lograrlo y nos hará falta mucha fuerza, resultará muy difícil) nos reharemos y saldremos adelante, tanto su queridísima familia, a la que trasmitimos nuestro más sincero y solidario pésame, como sus amigos más íntimos y, en general, todos sus allegados; es ley de vida, hay que seguir afrontando el presente y el futuro que exigen toda nuestra atención; pero hoy, esta semana, este mes, este año y muy probablemente siempre, siempre echaremos de menos, cada día, cada tarde, su sonrisa, su fina ironía, su elegancia imperturbable, su saber llevarse bien con todo el mundo, su conversación brillante y su singularísimo sentido del humor.

Descansa en paz Manolo Lezón, querido amigo. El mundo, y ya lo estamos percibiendo, es menos habitable, menos amable, y mucho menos interesante sin ti, sin el placer de verte cada día, de charlar contigo sobre tenis, golf, fútbol, política, los años pasados, y tantas y tantas cosas…

Hoy no estamos para músicas, no se nos ocurre ninguna, quizá no puede haberla, a la altura de esta desgracia, de una pérdida tan dolorosa, de un sufrimiento tan cortante, tan hiriente.

Hoy, por una vez, vence el silencio, quizá es lo único que puede trasmitir el dolor tan agudo que nos oprime el corazón, que oscurece nuestra existencia.

Quiero pensar, algún día creo que te lo hice saber, querido Manolo, que eras consciente de las toneladas de aprecio e incondicional cariño y afecto que fuiste acumulando, seguro que sin pretenderlo ni percatarte de ello, en tantas y tantas personas que te conocimos, que tanto estamos sufriendo ayer, hoy y que tanto te vamos a echar de menos en lo que nos queda de vida.
Descansa en paz, Manolo. Te quisimos mucho, te admiramos mucho, y te recordaremos mucho, siempre.