Fe de etarras

Acabo de ver FE DE ETARRAS y voy a acabar pronto con mi comentario: un bodrio de categoría. No te hace reír, ni te hace no ya pensar sino siquiera reflexionar un poco sobre un tema tan particular y controvertido como el final de ETA; ni sorprende, ni te emociona ni crea suspense alguno. Ni tampoco entretiene mucho. Una joya, en otras palabras. Una peli pequeña en todo, no llega siquiera a ser una parodia, van desfilando tópico tras tópico en los supuestos gags, la historia es inverosímil, està narrada como con desgana y cierto desaliño, incluso se hace un poco tediosa durante el tramo medio del -afortunadamente- corto metraje.
Bueno, vale, algún momento gracioso y ocurrente tiene, pero poco más. La producción es más que pobre casi tercermundista, la realización peca de impersonal y fea de solemnidad; y el desenlace final se antoja precipitado, y es de traca y nada ingenioso aunque al menos tiene cierta lectura política.
Yo pensaba que los de Netflix eran un poco más listos; se la han colado. Barata sí, pero floja floja. Un muermo de peli. Fallida. Salvamos solo a los actores, notables los cuatro principales, y el punto de partida de la historia (que no la primera escena en Francia, mediocre de veras), interesante y procedente en esta coyuntura que vivimos, aunque quizá hubiese sido más oportuna hace dos o tres años.

No comprendo las críticas positivas que he leído de profesionales que me parecen fiables. Debo ser yo el raro o el muy exigente. Todo me suena repetido, fácilón e incluso cargante. ¿Será que soy vasco de pueblo pequeño, de toda la vida?
La entrañable Pagafantas y, sobre todo, la arriesgada Negociador, ambas del propio Cobeaga, me interesaron mucho más, incluso las disfruté por momentos. Y Negociador tenía emoción, acción y brindaba sutiles golpes de humor y mostraba la negrura de la época,; en suma, que no eran grotescas, aburridas y ridículas como esta.
¡Mira que no hemos citado una sola escena ni un solo chiste, eh!

Podría al menos Fe de etarras asumir algún riesgo y ser políticamente incorrecta, pero qué va, ni siquiera eso. Es blanca e inane hasta en lo político.

Glen Close bajo el Amboto

GLEN CLOSE bajo el Amboto, en la impresionante, magnífica (hemos tenido la oportunidad de verla por dentro) Casa Rural GOIKOMAIA, ubicada en Atxondo y propiedad de nuestro gran amigo y cliente Mikel Elgezabal.
Cosas del Festival de Cine de Donosti, y muestra de que algunas estrellas tienen criterio y saben elegir. Y es que pocos planes se nos antojan más placenteros y gratificantes que comer en el Etxebarri (el mejor asador del mundo, dicen los especialistas) y alojarte en Goikomaia, que es lo que hizo Glen Close ayer para partir hoy al festival donostiarra, donde presentará su nuevo film “The Wife” (La buena esposa), protagonizada por Glenn Close y Jonathan Pryce y que clausurará la 65 edición del Festival Internacional de Cine de San Sebastián. “Accesible y cercana”, nos ha dicho Mikel que vio a esta gran diva del cine.
La próxima vez nos la traes a La Estación de Neguri, no hemos podido evitar decirle.

“Déjame salir”, del debutante Jordán Pelee

¿Una peli atractiva y convencional/comercial en el mejor sentido de la palabra? Respuesta:”Déjame salir”, del debutante Jordán Pelee. Por una vez, el racismo tratado de una forma original, con casi de todo en el pack: humor socarrón y elegante, terror, gotitas de -poco sangriento- gore, potente drama, alusiones interesantes a la actualidad socio política, y mucha mala leche en la crítica a la hipocresía progre, además de omnipresente tensión y estresante suspense. Inmejorable dirección de actores y estupenda puesta en escena. La única pega, el precipitado y un tanto facilón desenlace. Momentos desternillantes y también de acojono del bueno. Muchas pelis (buenas) en una.
Nos gustó mucho.

Lunes festivo en Getxo. Se nos ocurren 3 opciones de ocio estupendas.

1) Un día soleado y suficientemente caluroso siempre es adecuado para ir a la PLAYA; si, además, solo es festivo en tu pueblo, con lo que lo presumible es que haya poca gente en los arenales (qué sinónimo más feo, pero estamos poco inspirados hoy y tendrá que valer), pues rozando lo perfecto. Ya estás cogiendo la sombrilla y poniéndote las chancletas, venga.

2) ¿Atacados por la muy respetable pereza a la que rendimos culto domingos y fiestas de guardar, preferimos estarnos quietecitos y dejar lo de exhibir nuestros fenomenales cuerpos ante el público para mejor dia? Pues nos acercamos a La Estación de Neguri, disfrutamos con calma y delectación la EXPOSICIÓN DE FOTOS del joven Juan Labad Ronchel, y nos tomamos un aperitivo en la terraza de tu local favorito de Getxo. Últimamente andamos encaprichados (algunos de nuestros clientes y amigos, queremos decir) con los VERMÚS. Este está funcionando bien, prueba y hazte uno en casa, si quieres y tienes todos los “ingredientes a mano”: Martini Bianco y mucho hielo, una rodaja de naranja y otra de limón, unas gotas de zumo natural de naranja, un chorrito de Campari (si no tienes, prueba con un poco de bitter), después otro de una ginebra con aroma intenso (usamos Bombay Saphire, pero vale cualquier otra) y de toque final, ponemos la tercera parte de una buena tónica, sirve esa que tienes en la cabeza. Remover con cuidado y listo, a morir de gusto, la vamos tomando poco a poco y saboreando esta maravilla. Sugerencia: es tan refrescante y rica esta bebida, te va subiendo a la cabeza con tanta delicadeza e intensidad que apetece consumirla rapidito y repetir, más que nada para confirmar sensaciones; pero es mejor tomar solo uno de estos bellos artefactos; es un trago potente, coloca bastante y tanto efecto como sabor perduran suficiente tiempo. Detalle gourmet, je: una vez bien fría la bebida, no es tontería quitarle todos los hielos menos uno.

3) Para la tarde, una peli, “Bajo el sol”, que la tienes en los cines del Puerto Deportivo; una de esas de calidad, de autor, con objetivos claramente artísticos y hechas en Centroeuropa o Asia típicas de los Multis bilbainos que a veces, afortunadamente, programan en nuestro cine favorito de Getxo. “Bajo el sol” es una peli con poesía genuina, sin mucha cocina, y generosa en emociones fuertes pero a la vez con cierta contención en el drama, que trata sobre la guerra -o mejor dicho sobre sus consecuencias-, serbo-croata de últimos del siglo pasado mostrando la evolución de tres historias de amor (ocurren en 1991, 2001 y 2.011) entre un chico y una chica de cada uno de estos países en su tiempo contendientes de guerra. Y, cómo no, los impedimentos de todo tipo a que deben hacer frente para que su relación prospere. Una peli distinta, a la que han acusado los críticos especializados de tratar con cierta banalidad y distancia un problema tan grave como la guerra, pero que a nosotros ayer nos encantó. Rebosa “Bajo el sol”, dirigida por Dalibor Matanic, de sentimiento y sensibilidad, y de precisión y depurada técnica narrativa. En lo estético (fotografía, encuadre, interiores, paisajes, banda sonora) es una sobria y austera (no podia ser de otra forma: habla de la guerra y sus efectos destructivos) delicia, las tres historias tienen fuerza, funcionan e interesan hasta el final, los personajes son muy creíbles, están perfectamente interpretados y filmados (sobre todo, uno primeros planos muy logrados) y te pasas un rato muy entretenido, con momentos de auténtico disfrute.

Venga, despegamos el culo del asiento que si no no llegamos para daros el aperitivo.

Para después de comer, os proponemos escuchar lo nuevo de MAC DEMARCO. Este temazo, cadencioso y tranquilito, “This Old Dog” es el que da título al disco.

Dos sugerencias para esta semana:

MIÉRCOLES, ya es mayo a todos los efectos y no pasa nada especial, lo que tampoco es para quejarse. Estamos bien. Y seguimos aquí, en ello.

Dos sugerencias para esta semana:

1) una peli: LADY MACKBETH, dirigido por un debutante, William Oldroyd, es un dramón sin contemplaciones ni personajes buenos que sufren injusticias en los que apoyarse, transcurre en una zona rural en la reprimida época victoriana inglesa, es 1.865, y está basada en una novela rusa (de Leskov) de mediados del XIX.
Una joven, mediante un matrimonio de conveniencia pactado por su padre, llega a la casona -austera más que sobria pero elegante y señorial, y con varias criadas- de una penosa familia terrateniente compuesta por un anciano autoritario, violento, despiadado y machista a más no poder y su inestable, reconcentrado y asimismo enfurecido hijo, el marido de la joven, que menospreciado por su padre y su entorno, muestra tendencias sádicas y revela una personalidad asocial e incomprensible.
A nuestra heroína, poco más que una niña recién llegada a una casa ajena que nunca sentirá suya, los dos hombres, cada uno a su manera, la desprecian y humillan sin mayor motivo, y le obligan a una vida de reclusión, a respetar insoportables y estrictas normas asociadas al “decoro” femenino de esos tiempos, a asumir una vida de tedio y sometimiento que ella no acepta, por lo que aprovechando una circunstancia favorable (un largo viaje de su marido), inicia un radical -y sin red de emergencia- proceso de emancipación que termina en un drama que, no temas, no te hará llorar porque el responsable de esta peli no busca que empatices con ningún personaje, que ya es habilidad. ufff.
Heavy, romántica y trágica, entretenida de ver, muy realista y nada acaramelada, celebradísima por la crítica nacional y mundial y de una belleza formal intachable, está siendo cuestionada por algunos espectadores. Lógico. El esarrollo y, sobre todo, la resolución final del relato deja, además de sorprendido y desconcertado, incómodo, por no decir disgustado al público, y eso digámoslo otra vez, tiene su mérito.
Hasta el moño de lo políticamente correcto y de los finales felices que estamos. Quizá por eso nos gustó tanto LADY MACKBETH. Ah, visualmente es preciosa (el encuadre, la iluminación y la composición de las escenas de interior son alucinantes,casi pictóricas) y el relato, durísimo, árido y concreto a más no poder, sin divagaciones ni pérdidas de tiempo. Que también se agradece, no sobra el tiempo para perderlo en subrayados ni en prolongaciones innecesarias de diálogos o escenas.
Estamos ante una peli diferente pero de verdad. Nos recordó a la inolvidable “Elle” con una Isabelle Hupert de otro mundo, y eso es decir mucho. Florence Pugh, la actriz (nuevo rostro, ya, del cine mundial; y si no, al tiempo) que encarna a la protagonista de LADY MACKBETH roza la perfección, saliendo airosa en unos primeros planos muy comprometidos.
¿Cómo se compone la gestualidad de un rostro y la corporeidad de un físico y de una postura de una niña víctima de insoportables abusos que en su búsqueda de libertad se convierte en una asesina cruel y carente de escrúpulos? Sólo por ver cómo logra Florence Pugh este milagro merece ver LADY MACKBETH .

2) Un disco nuevo de chica, que como es sabido son nuestra debilidad más manifiesta en esto de la music. Se trata del de FEIST, cantautora folk-pop con bastante fama, epítome de lo que se dio en llamar el indie-mainstream (esto es, mitad prestigio y excelencia creativa; y mitad comercialidad y relativo éxito de masas), que vuelve a grabar tras su no muy aplaudido “Metals” de 2.011 pero que no estaba mal. El problema es que con “Let It Die” (2.004) y “Reminder” (2.007= la petó, je.
Feist es canadiense e hija de artistas, por supuesto, canta de maravilla, tiene unos 40 años, y participó, en realidad la formó con otros amigos, en una superbanda de primeros de siglo, Broken Social Scene (le vimos en directo en un Primavera Sound, je, eran el ciento y la madre en escena) pero lleva editados nada menos que siete discos a su nombre.
Feist es una importante estrella indie, que ha colaborado, además de con sus BSS, con José González, Wilco, Peaches, Kings Of Convenience…, tremendo pedigrí tiene, sí, su carrera. Y su nuevo disco mola mucho, y tiene canciones muy diferentes.
Nos quedamos con una de las más rockeras. Feliz miércoles.

La novela “Vernon Subutex” de Virginie Despentes

Enganchados a la serie “THE AFFAIR” (terminando la tercera y última temporada de este adictivo y sensual drama familiar psico-socio-romántico), disfrutando aún de las incómodas reflexiones que propicia y alimenta (eso es lo mejor, que da un punto de vista) la lucidísima, más cruda e incluso escatológica que hiperrealista o supercrítica, porno en el buen sentido si es que lo tiene, punkie, posfeminista y, antes de nada, implacable novela (no deja bien a nadie, ni siquiera al lector) “VERNON SUBUTEX”, de la escritora francesa Virginie Despentes, una autora de nuestra edad cuya lectura no recomendarías a tus hijos pero te gustaría que la leyeran, siempre que no hagan después muchas preguntas, inevitablemente incómodas, eso sí.
Con “Vernon Subutex” (al parecer, primera entrega de una trilogia: nos frotamos las manos) estamos ante un descreído y malhumorado -pero humano, sincero, sensato y muy sensible- manifiesto sobre la resaca de los alocados e irreflexivos años 80, vividos desde dentro del ciclón hedonista, y ante la más ácida visión de la crisis existencial de los 50 que recordemos, y ante la plasmación -sin filtro compasivo o decolorante hipócrita/interesado alguno- del desnorte, la inoperancia y la parálisis intelectual y económica de las hasta hace poco prósperas y casi modélicas sociedades europeas… todo ello narrado, por no decir vomitado, impulsivamente, casi con rencor hacia todo y todos y, desde luego, sin vaselina ni ponderación relativizadora que haga más amable el relato, por la pujante VIRGINIE DESPENTES (se ha convertido en la gran estrella de la literatura gala menos convencional), mujer malherida e incluso quizá resentida (una vida muy complicada y cambiante la suya: sabe de lo que habla, y se nota) y quirúrgica (dispara a todos lados, haciendo puntería por supuesto, y no cree ni en Dios la tía), que mata sus demonios interiores y repasa sus recuerdos haciéndonos disfrutar de una prosa arrebatadora que propone incontables temas de discusión pública muy actuales (feminismo, inmigración, ascensión de la extrema derecha, problemática LGTB como se dice ahora, la prostituciòn y el porno como modo de vida, la crisis del Estado de Bienestar…) y reflexión personal. Novelón con todas las letras, que para más atractivo elige como contexto un ambiente y unas vidas muy vinculadas al rock, marginación vs elitismo, y a la escena alternativa.

Vamos incorporándonos a LA VIDA CORRIENTE tras las vacaciones en el Sur de la vida (je). Esto es, cerrar las raquíticas pero esperanzadoras cuentas del primer trimestre, poner la denuncia por intento (fallido) de robo anteayer de nuestro local, atender al negocio y a la casa de uno, y, por supuesto, cositas más agradables como la de informarte de que ya hemos montado en La Estación de Neguri nuestra nueva exposición, “Arrantzaleak” de José Fernández Morán, a la que estás más que invitado/a. Inauguramos esta tarde/noche de miércoles, avisado/a quedas.
O como la de felicitarnos por tener en nuestro email la entrada del -por momento- único concierto en España de la gira del crack cantautoril más fascinante e imprevisible SUN KIL MOON, o Mark Kozelek, como prefieras. Fecha y lugar de la esperadísima cita: 23 noviembre, Madrid, Teatro Lara (quedan pocas entradas de las de cerca del escenario),
o la de escrutar el horizonte de conciertos que echarnos lo antes posible a los oídos (lo más estelar: el ecléctico, vitaminado y señorial power-pop de ERIK VOEKS en el Colegio de Abogados, el jueves 27 de abril) o la de valorar si merece la pena llegarse (llevamos años siguiendo la pista a este evento, porsierto, y no solo por los estupendos carteles que monta, el entorno debe ser flipante) hasta el VIDA FESTIVAL en Vilanova i la Geltru (Barcelona) a primeros de julio para ver en su jornada del viernes (además de a Flaming Lips y Devendra Banhart, je) a los chicos de REAL ESTATE que llevan, desde 2009 ya, cuatro discos envolviéndonos en la dicha con sus guitarras flotantes y esa suave voz, tan almohadillada, de Matt Mondanile. Y es que con su nuevo disco, “In mind”, la elegantísima banda de New Jersey (eeuu), REAL ESTATE la ha vuelto a liar. Grandes. La muestra, “Darling”:

Planazo para este domingo lluvioso

POCOS PLANES TAN INFALIBLES PARA LA TARDE DE UN DOMINGO LLUVIOSO EN GETXO COMO VER UNA PELI ENTRETENIDA (ayer tocó “Figuras cautivas”, cine comercial disfrutable para un espectador no muy exigente -o sea, nosotros, en domingo- basado en hechos reales, con buenas intenciones, carga moralista y notable efectismo, con la habitual y cada vez más dificilmente soportable dosis de patrioterismo norteamericano), Y DISFRUTAR, última cerveza del finde en mano, DE MUSIC EN DIRECTO EN EL BAR DEL PUERTO DEPORTIVO ANTES CONOCIDO COMO CABO MATXITXAKO. Lo hicimos nosotros ayer, como tantas otras veces en domingo y funcionó a la perfección.

La anécdota del visionado de la peli fue que a una de las principales protagonistas la encarna JANELLE MONNÁE, uno de los iconos de la nueva y más evolucionada music negra. Que nos encanta, vamos.

La peli, como es sabido, narra la vida, en un estado estrictamente segregacionista como Virginia, de tres mujeres negras muy dotadas para las matemáticas que trabajan en la NASA como calculadoras (hacían cálculos con papel y lápiz), justo antes de que se inventaran los ordenadores. Estamos en los 60s, primera etapa de la batalla por la conquista del espacio con la entonces URSS, la de los primeros cohetes lanzados al espacio, primero sin tripulación y finalmente (tras el -inaceptable para EEUU- éxito soviético al adelantarse en este estratégico objetivo que no solo era técnico sino también socio/político/bélico), con un astronauta.

Nos llamó mucho la atención ver a JANELLE MONÁE de actriz, interpretando perfectamente a la chica más joven y guapa, más lanzada y reivindicativa de las tres protagonistas; todas ellas, eso sí, son mujeres de armas tomar e igual de esforzadas, de majas y de listas. Por cierto, da gusto ver lo bien que se llevan entre ellas, pese a ser bien distintas. Y las fotos reales de la época en la que se las ve juntas, de jóvenes y ya ancianas, parecen confirmarlo.

Para nosotros, JANELLE MONÁE es una estrella galáctica (entièndase el juego de palabras) pero de otro “sector”, el de la music. Tiene una voz de otro planeta, je.

En este temazo, “Prime time”que fue éxito en todo el mundo en 2.013 la vemos junto a MIguel, que le acompaña a las voces; hemos elegido esta canción porque, precisamente, Miguel es otro de nuestros ídolos de la music negra del momento: le habrás escuchado alguna vez en La Estación de Neguri, porque lo hemos pinchado con generosidad, sobre todo su disco de hace dos o tres años; a Janelle la ponemos menos, porque esos bajos y esos agudos imposibles de su voz son complejos de encajar en un bar, como el nuestro, en el que la gente acostumbra hablar)

Va, “Prime time”, con JANELLE MONÁE Y MIGUEL. A bailar, que es lunes. Y este primetime es mejor que el de la tele, ¿o no?

Sábado extraño

SÁBADO EXTRAÑO el nuestro de ayer. Un día fresco y tontuno, con ratos de sol, viento y lluvia, que acabó irremisiblemente triste y frío, casi en temporal.

Un aperitivo del mediodía en La Estación de Neguri con mucha más gente de lo habitual en sábado (nuestro fuerte son los domingos), debido en buena parte al funeral del muy conocido y respetado, ya nonagenario, dr. Ernesto Alcibar en la iglesia de San Ignacio.

Por la tarde, el mejor ATHLETIC fuera de casa de toda la temporada (pero con ese portero penoso cuyo nombre y flagrantes errores preferimos no recordar) sucumbe 3-0 frente al Barcelona más desordenado, fallón en defensa y quejica que hemos visto en años. Si ayer no pudimos rascar nada, no lo haremos nunca. Eso es lo peor

De los Goya hablamos otro día. Pero volvemos a decir que, para nosotros, “TARDE PARA LA IRA”, de Raúl Arévalo, fue (junto a Elle, Patterson, La Llegada, Historia de una pasión, Comanchería y alguna otra que seguro nos dejamos en el tintero) una de las pelis del año en general. Y, claro, de lejos, no solo la mejor española que vimos el año pasado sino una de las dos tres más convincentes de la década.

Venga, que tenemos que dar el aperitivo en La Estación de Neguri, donde te esperamos con nuestra cerveza de barril La Salve Bilbao rubia y tostada, nuestros vinitos, marianitos preparados y ricas banderillas.

Os dejamos con una de de las canciones más chulas que ha facturado el pop británico estos últimos años.

THE XX están de actualidad porque acaban de publicar su tercer disco, que mola pero no nos llega tanto como el primero. “Crystalised”, que evidencia el seductor modo de cantar de los líderes de la banda, pertenece al disco de debut de THE XX, publicado en 2.009 y que casa como anillo al dedo con este día tan melancólico y desapacible.

Sobre la película “Manchester frente al mar”

Disfrutamos del trabajo de un Casey Afflek portentoso componiendo su impresionante personaje aún en la transición entre joven y adulto, atormentado, devorado y paralizado, casi en estado en discapacidad emocional por el dolor, el remordimiento y la sensación de culpa de un error trágico cometido en el pasado que pese a todo intenta, y logra en parte, actuar con sentido común, generosidad y afecto en una situación compleja y exigente como pocas: convertirse inesperadamente en tutor legal de su sobrino adolescente.

Y de la deslumbrante aportación de una felizmente reaparecida Michelle Williams, que con sus pocos minutos en pantalla, sobre todo los posteriores al incidente que marca la historia, con esos gestos y esa mirada tan sincera e intensa, tan de enamorar y de dejarte temblando de emoción, que desarma nuestras naturales defensas y deja una profunda huella en nuestros corazones. Cursi de categoría ha quedado la frase pero así lo vivimos, y así se queda.

“MANCHESTER FRENTE AL MAR” es una película triste y dramática que cuenta unos hechos particularmente trágicos en la vida de gente normal y corriente, frágil y fuerte a la vez, seria y divertida a la vez, formal y rebelde/juerguista, en fin, como cualquiera de nosotros, narrada con firme y muy sensible pulso y, esto deviene esencial, con más pudor, amor y comprensión al sufrimiento de las personas que sensacionalismo barato o exhibicionismo del dolor por su director, el estadounidense Kenneth Lonergan.

Lonergan se consagra como autor (es también el guionista de la peli) en estado de gracia que nos explica, mediante primeros planos y diálogos -y silencios- tan elocuentes como certeros y recurriendo a varios flashbacks sabiamente insertados para explicar el porqué, los antecedentes que explican cada situación, cómo el efecto de esas desgracias que se cebaron en unos personajes admirablemente pensados y escritos (llenos de humanidad, sentimientos y caracterizados con matices muy originales, incluidos los secundarios) marca para siempre sus vidas, sin posibilIidad de reparación, salvación, ni futuro viable.

Tremenda, pues, la peli, pero no melodramática al uso, apenas surgirán las lágrimas en el patio de butacas; Lonergan sabe mantener al espectador a cierta distancia del relato, al calibrar perfectamente el peso dramático de las situaciones, al insertar golpes de fino humor y, sobre todo, a la hora de enhebrar con precisión y realismo la descripción de los personajes (por ejemplo, la manera de ser y de relacionarse con el entorno del sobrino, fascinante y poliédrica), de lo que les caracteriza, de cómo piensan, sienten y reaccionan ante cada estímulo y nueva situación. No identifica en exceso al espectador con el personaje principal ni, en realidad, con ningún otro (salvo el de su hermano y el del amigo de ambos, individuos entrañables y sin tacha, ambos) y ello -en estrategia prevista por el director- hace más soportable la tensión damática de lo que va aconteciendo y lo que se va conociendo del pasado.

Podríamos decir más cosas de esta formidable peli, como las escenas perfectas y rebosantes de fuerza y emotividad (dos inolvidables: la declaración de Casey en comisaría y su reencuentro con Michelle, su exmujer, en la calle), la brillante galería de personajes secundarios (el amigo bonachón, la madre de la novia del chico, la madre de este siempre al borde de un ataque de nervios …) o el tensoi y sostenido pulso narrativo de director que hace que se te pasen en un suspiro las más de dos horas de proyección; pero en realidad lo que funciona y flipa más al espectador es que está viendo una peli que rebosa autenticidad y realismo sin edulcorantes balsámicos (salvo una music quizá obvia y en exceso subrayante de las escenas clave) y que narra los avatares de personajes llenos de humanidad, de los que muestra casi con vocación de documental tanto debilidades y fortalezas y, por momentos, incluso su encanto y dulzura.

Hablamos sobre “Paterson” de Jim Jarmuch

Hablamos sobre “PATERSON” la última de Jarmuch, y para comenzar, adelantar que esta es de las buenas, de las mejores de su irregular, pero casi siempre atractiva e identificable, filmografía. De hecho, “Paterson” debería figurar entre sus mejores pelis, junto, por ejemplo, a “Extraños en el paraíso”, “Down by Law” y “Mystery Train”. No es inferior a ninguna de ellas, sentenciamos, y listo. Nos da que va a crecer en nuestra mente y recuerdo conforme pasen los días; de hecho ya ha “mejorado” de ayer noche a esta mañana, y eso solo pasa con las pelis especiales, o muy diferentes o muy buenas. Probablemente, “PATERSON” reúna estas tres características, sí.

La poesía (y el amor, y la felicidad, y el sosiego, y la rica vida interior y el quererse/respetarse a uno mismo y a los demás) también, o quizá sobre todo, está en lo cotidiano, en lo pequeño, en un pueblo como otros tantos, en hacer de la rutina una feliz liturgia, en el interior de un bus en que la gente cuenta cosas extrañas o no, esperanzas, problemas y frustraciones; y en vidas insignificantes a ojos de los demás, en personas, felices o no, aparentemente casi ridículas pero con problemas y pulsiones interiores que nos interesan e inquietan.

Resurge Jim Jarmuch en plena forma, rescatando -y como nunca, a pesar de que ya está más cerca de ser un anciano que un joven-, el valor y el significado de lo que era el cine indie, esto es, parco en medios y sencillo de manufactura, nada forzado en el desarrollo de las tramas, pobladas por personajes encantadores, intensos y casi extraterrestres, raros de c..j…s, pero naturales y genuinos. Y un lenguaje narrativo directo y cero grandilocuente, y atrezzos escuetos pero currados y significativos. Un cine atento al detalle en cada plano, cuidadoso con la música y humano y sensual que pone en primer plano las relaciones personales y la comunicación entre la gente y con su entorno físico (cada rincón de la casa, las rutas del bus, el parque ante la cascada, el repetido camino al hogar, el rutinario paseo nocturno con el perro…). Y, no podía faltar, un sentido el humor sutil, compasivo, irónico y de pincel fino, muy fino (lo del perro es de traca, y otro tanto ocurre con las sempiternas quejas de su compañero de trabajo, o con las ocurrencias/aspiraciones/proyectos “artísticos” y culinarios de su novia); es ese humor cercano y cálido que te hace sonreir y sentirte feliz, así de sencillo y de grande.

“PATERSON” es una peli diferente y encantadora, con poco o nada de ritmo (lo que puede desagradar al 90% del público, las cosas son así) y un argumento casi inexistente (otro 90% a disgusto, sí) que se resume en tan pocas líneas que sin pretenderlo casi lo hemos contado ya, y que solo esconde un acontecimiento que, cómo no, está directamente relacionado con la actividad poética del personaje principal, un Adam Driver sublime a la hora de crear la identidad y sensibilidad y la forma de ver el mundo, las personas y la vida, de un individuo ciertamente particular pero con quien no pocos espectadores encontrarán afinidades. Pese a ser una peli de hoy mismo, apenas aparecen en la peli los móviles ni Internet y sus redes sociales, ni se ve una sola TV en la casa (sí una sala de cine en la que ven una peli cásica en blanco y negro), ni hay escenas que transcurran en un supermercado, y ninguno de los protagonistas fuma ni bebe. Hay vida sin televisión, sin Internet, sin móviles y sin esta obsesión por el consumo que marca el siglo, parece querernos decir un Jarmuch que, además de dirigirla, ha escrito el guión de esta pequeña joya humanista que es “Paterson”.

Una película pequeña y minoritaria, al extremo de que habla de la poesía como acto creativo puro y como forma entregada de vida, que cuenta con minuciosidad y redundancia las rutinas sencillas de un poeta y de su adorable y muy respetada compañera; una vida plena, equilibrada y satisfactoria la de este joven poeta, imperturbable conductor de bus sin mayores pretensiones que amar y ser amado, comprender a los demás e intentar que respeten su peculiar forma de ser.

Y sobre todo, “Paterson” habla de una manera de sentir, de relacionarse con los demás y de observar e interactuar con su entorno, que convierte en un estilo de vida su forma de percibir/registrar el mundo como si de un poema se tratara.
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Pasemos a la music: uno de los discos llamados a ocupar los primeros puestos de nuestra lista de mejor del año 2.016 es, sin duda, el de KEVIN MORBY, de quien hemos hablado muchas veces aquí, sobre todo tras su inolvidable concierto en Bilbao, uno de los tres mejores de los que hemos visto esteaño. Junto a Kurt Vile y Courtney Barnett, el tejano rubio del pelo rizado es, para nosotros, lo mejor que ha pasado en el panorama internacional del rock de cantautor estos últimos años. Y, al igual que ocurre con Vile y Barnett, el directo de Morby es perfecto, incluso emociona más que su espléndida obra grabada.

“Singing saw”, el disco de KEVIN MORBY, tiene dos de las canciones que más nos han gustado este año. Una de ellas es “Dorothy”, y la otra, esta increíble “I Have Been To The Mountain”, un alarde de imaginación sonora con trompetas tex-mex y coro femenino e incluso ciertos arreglos prog, que a buen seguro estaría entre las cinco primeras de ese podio que no haremos, y que en directo sonó de aquella manera, ufff, de gozada. Siempre nos han gustado tanto Bob Dylan, Leonard Cohen, Lou Reed y Neil Young que escuchar la music de su mejor discípulo no puede sino emocionarnos hasta un extremo casi insano.