Esperanza, la palabra clave del momento.

Esperanza, la palabra clave del momento. Y no porque es lo único que nos queda ante el cansino y aparentemente irresoluble problema catalán, ante la penosa crisis de los refugiados o las catástrofes naturales que siempre se ceban en los más pobres, ante el cruel terrorismo islamista o la imparable violencia machista, ante el cataclismo diario causado por la estupidez de Trump y por la incompetencia de los políticos del país y de fuera, ante los alquileres imposibles y los sueldos miserables que les ha tocado sufrir a los jóvenes… Tampoco es porque “Esperanza” es el elocuente título del primer disco de RICARDO LEZÓN (líder de los maravillosos Mcenroe getxotarras), sino porque la existencia de jóvenes artistas como el propio Ricardo y como MARIA ARNAL i MARCEL BAGÉS parece querer indicar que aún queda esperanza en, al menos, un mundo en el que la sensibilidad, la empatía, la el inconformismo y la poesía tengan su espacio.

La letra de la canción de MARIA ARNAL i MARCEL BAGÉS incluida en el mensaje que comparto es más reivindicativa y aferrada a la actualidad; esta es más romántica, pero ambas son estupendas. “Tú que vienes a rondarme”. Esperanza, sí.

Donde va a acabar todo esto….

Dónde va a acabar todo esto. Cansancio, tedio, asqueo. Por si la saturación pretérita no fuera suficiente castigo, el conflicto catalán ha rescatado y nos ha hecho rememorar las palabras de mil duros, las proclamas grandilocuentes, el maniqueísmo, el cinismo calculador, las sobreactuaciones desvergonzadas, la demagogia clientelista, el reduccionismo pasto perfecto para simples y asimilados, las infantiles utopías, los interesados y falaces mitos, las manipuladas tradiciones, las trágicas revoluciones… Todo es interés, casi todo es mentira. Lunes, acaba un verano que no quiso comenzar, y llueve.

Vivimos tiempos difíciles, sí; bien oscuros. Pero también con poca luz (sustitúyase, en su caso, por lucidez -que parece venir de luz-) e incluso presagio de tormenta pueden conseguirse resultados apreciables. Mantengamos, pues, la esperanza.
Bajando a la playa de Azkorri, una noche de este verano.

banda sonora: la dulce melancolía hipnotizante -pero compasiva con el afectado- de los neoyorkinos WIDOWSPEAK; acaban de publicar su cuarto disco grande, “Expect the Best”; nos recuerdan a los Mazzy Star de la diosa de la tristeza Hope Sandoval y a los más actuales Beach House y Cigarrettes After Sex. Music sensual, hermosa y con un punto misterioso/inquietante. En fin, como nos gustaría que fuera la gente, las situaciones, la propia vida. Lunes oscurito, sí.


Y otra mas