NO PUEDE SER, ESTO ES EL SOLAPAMIENTO MÁS CRUEL -Y QUIZÁ, TAMBIÉN más INCOMPRENSIBLE- DE MI VIDA COMO ASIDUO A FESTIVALES. Señores de Last Tour: a qué indocumentado se le ha pasado el detalle de que dos artistas extranjeros, difíciles de ver en concierto, que comparten tantos seguidores no pueden coincidir en el mismo horario. Y más si cabe en un festival tan pequeño como el BIME, en el que evitar solapamientos es bien sencillo.

Ver a Kurt Vile y a Mark Kozelek (Sun Kil Moon) el mismo día en un festival, además de rozar el milagro, para no pocos aficionados, -yo entre ellos-, justifica el pago de la entrada y el cartel de toda la jornada. Son ambos, Vile y Kozelek dos de los máximos exponentes del mejor folk-rock norteamericano de los últimos años. Prácticamente todos mis amigos y conocidos que admiran a uno lo hacen también con el otro. Cierto que Kozelek es más minoritario y que tiene un perfil más cantautor (sobre todo, tras disolver los añorados Red House Painters) y que, en según qué discos, su propuesta es más innovadora, radical o arriesgada, pero ambos son dos fuera de serie en lo suyo, absolutamente reconocidos por la crítica especializada más exigente.

Pues vale, toda vez que no podemos partirnos en dos para ver esos dos conciertos y que ni se nos pasa por la cabeza prescindir de uno de ellos, habrá que conformarse con ver la mitad de cada uno. Y si Kozelek viene inspirado, habrá que centrarse más en él, y perdonarle lo que nos hizo el año pasado en Madrid, suspendiendo el concierto en la propia puerta del teatro, con el público haciendo cola soportando un retraso de casi una hora.

Incomprensible, y lamentable coincidencia. Muy enfadado. Hablaremos mañana de los horarios y de nuestra Hoja de Ruta para el festival.